(situación: lunes 13 de agosto 4 pm. constitución y de la paulera)
Estoy sentada acá, en tu parada, donde te esperaba y me esperabas, donde caminábamos o ibamos en bici hasta "tu" casa. Pero hoy no te espero a vos. Pasa el 551 y te veo, y pasan autos rojos y vas vos... y la moto no, porque te la robaron, pero si vería motos rojas también te vería a vos. Y el sol refleja mis ojos como el sol de los 365 días que me diste, y respiro el mismo aire, pero este aire está más contaminado, más sucio y duele y cuesta respirarlo. Y no pasa como en las novelas que vos, mientras yo te espero en el lugar en el que siempre te esperé, apareces y nos arreglamos. No. No porque ya no estás, no porque no ocupo tus pensamientos como vos ocupás los míos, no porque no, porque ya está, ya es historia terminada aunque alguna vez dijiste "la historia que no tiene fin" o "No sé cuándo ni cómo darle el fin, si es que lo tiene..." y así todas las palabras que me grabaste, como un disco rayado y cansado pero que incorporé y no puedo olvidar.
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