A veces necesito alejarme de mi cabeza para no pensar. Hay solo dos lugares en los que te recuerdo, solo dos lugares que me enferman de vos y tus caricias, de vos y de mi extrañamiento. Solo hay dos lugares de los cuales no te puedo apartar. En mis sueños tus besos nunca llegan a ser besos y en mi cabeza me armo historias futuras, pero en lo futuro se mezcla lo ficticio y en lo ficticio la imposibilidad y la lejanía de nuestros cuerpos en el plano de lo real.
El silencio de esta biblioteca, el reflejo del sol por este ventanal, la tinta oscura de esta lapicera y la caligrafía que mis ante-ojos perciben con perfección. La visión del mar tras la ventana del colectivo con olas inmundas alejadoras del amor, los besos ajenos y sobre todo… los días. Los días que poco a poco me van ahogando de recuerdos y te digo “hoy nos estábamos amando por primera vez”. Ayer mi depresión, ayer el amor; hoy mi locura, hoy mi amor. Me encanta la ironía con la que mi boca pronuncia la palabra olvido. Me deteriora tu maldad y tu violencia. Destructor, “jodido”, violeto pero, como nos aclaró tu madre “nunca mala persona”.
Y yo me pregunto y yo también me respondo: No sé de quién me enamoré, pero sí sé por quién sentí desamor.
El único que no te olvida es mi olvido.
El único que te ama son mis recuerdos.
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2 comentarios:
"..No sé de quién me enamoré, pero sí sé por quién sentí desamor."
pff
TE QUIERO DEMASIADO
brilliant.
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